5 razones por las que el fracaso es bueno.

¿Tienes miedo al fracaso?

¿Sientes pavor ante la idea de ser tu propio jefe?

En mi primer post os hablaré del fracaso, y pensaréis con razón, ¿no es mala idea empezar la primera publicación de un blog sobre estrategias de marketing e innovación en los negocios, con un escrito sobre el fracaso?. Como todo en la vida, depende. Desde tiempo inmemoriales se ha tratado de descifrar los enigmas que envuelven el fracaso – desde todas las áreas – y sus circunstancias, si existen determinados patrones en las personas que harán más proclives fracasar a unos que a otros, o si , por ejemplo, fracasan más los americanos que los europeos. Y la verdad es que, después de tantos ensayos, pruebas e investigaciones, todo ha sido un fracaso.

Pero no temáis, os voy a contar una historia – quizás os suene el personaje 😉 – la cual, quizás os haga ver lo hermoso de fracasar y las enseñanzas que puede entrañar. No os confundáis, no os estoy diciendo que hay que fracasar porque sólo así tendrás éxito, no, no es así, sólo digo que aquel que fracase tendrá un poco más cerca la gloria personal si es capaz de seguir cinco consejos que os propongo a continuación. Pero antes, la historia.

Libros

Ahora sí, vamos al lío. Érase una vez un joven extremadamente jovial, divertido y sensible. Soñaba con hacer grandes cosas, no en vano, tenía al mejor de los maestros en su casa, podía recoger todas sus enseñanzas y probar suerte en el oficio, ya que contaba con su visto bueno. Pero nada más lejos de la realidad, el chico empezaba a deambular por el mundo, sin un rumbo prefijado,y el camino que creía haber trazado cada vez estaba más disuelto. Se dedicó a otras labores mientras el tiempo pasaba por delante de él. En lo más profundo de su ser seguía latiendo su corazón con tanta fuerza que su instinto le recomendaba que no hiciera caso por temor a fracasar. Hasta que un día, la vida, esa misma vida que paseaba frente a él, le despertó de forma brusca, casi sin avisar, para decirle sin pudor ni recelo que ya bastaba de excusas tontas ni de frases hechas para no empezar, que debía hacer frente a sus sentimientos y por ende, dormirlos para siempre o agarrarse a un futuro incierto. Ante tal tesitura, el joven enfrentado a su destino tuvo que batallar duro, calmar a su instinto, frenar su ímpetu porque en el fondo, no estaba preparado. Donde otros veían que si podía, él no veía más que piedras y más piedras. Piedras que echaba él mismo en su zurrón, haciendo un peso insoportable en su camino. Pero un buen día, casi sin avisar y sin hacer ruido, llegó una oportunidad de retomar su destino, y emprendió junto con más amigos la tarea de remachar lo aprendido durante el tiempo que con el maestro estuvo. Y aunque fueron tiempos difíciles, supieron capear los temporales y llevar a buen puerto su emprendimiento. Pero no todo iba a ser un viaje tranquilo para nuestro amigo, justo en el momento decisivo, tuvo que enfrentarse a batallas entre amigos que fueron resueltas de la peor manera para él; fue despojado de su labor y por ende, de su destino. Al final, y ya sólo en el camino, recordó una frase de su sabio amigo en la que decía «No luches por fracasar, lucha por regresar». Entonces entendió su verdadera misión en la vida, recogió sus cosas, y echó camino al andar.

¿Os ha gustado?. ?¿Si?, ¿No?. No pasa nada. Puede que os resulte familiar,o puede que no, pero lo fascinante de todo esto no es la historia en sí, sino lo que podemos aprender de ella. Así que os voy a desgranar mis 5 consejos por los que el fracaso es una buena idea.

  • Nunca dejes de soñar.

La vida está hecha de soñadores, de personas que diseñan su futuro, que contribuyen con su personalidad a dejar un mundo mejor. Por eso no reprimas tus deseos, escucha lo que te dice tu instinto porque seguramente tenga razón. Y cuando hayas despertado, sueña despierto. Sueña que estás cambiando tu día a día, que estás haciendo lo que te habías prometido porque habías creado un compromiso contigo. Y sigue soñando porque sólo a las personas que sueñan le llegan ideas que hacen dormir mejor a los demás. No tengas miedo a contar lo que has soñado porque pienses que podrán verte como un bohemio de la vida,ya que grandes bohemios consiguieron grandes hazañas sólo porque creyeron que sus sueños podían hacerse realidad. ¿Acaso no os suena Tesla?.

  • Hazlo.

«Tanto si puedes como si no crees que puedes, hazlo», Tom Ford.

Ya lo decía el dueño de una de las marcas de coches más famosas del mundo. Necesitas un pequeño impulso para arrancar. Es sólo eso. Arrancar. Y después, seguir avanzando, pero hay que poner una piedra para dar el siguiente salto porque si no no seguirás el camino. El camino se hace andando, y tú puedes hacerlo. No tienen que ser pasos agigantados, ni tan siquiera fiables, han de ser pequeños pasos, pero pasos al fin y al cabo que te empujan a saltar al vacío sin miedo, confiado en que lo que vendrá después será pura adrenalina.

  • Oye todo lo que digan. Escucha lo que te dices a ti mismo.

Puede parecer una contradicción, pero es la pura verdad. Todo el rato las personas nos comunicamos, hablamos, intercambiamos información. Y a veces esa información va dirigida a ti, versa sobre ti,y además no es una información agradable porque puede que provenga de un entorno cercano. Por tanto, tienes dos opciones. lo oyes o lo escuchas. Si decides oír, esa información penetrará por tu oído, pasará a tu cerebro y tu cerebro la guardará en la memoria del qué dirán, si por el contrario escuchas, esa información llegará a tu alma, impactando de sobremanera en tu proceder. Por tanto, tú decides, si prefieres escuchar u oír, pero considero que siempre es mejor escuchar frases que provengan de tu alma y que impacten en tu cerebro. Es la forma que tengo de abstraerme de comentarios no tan útiles.

  • Elige a tu compañero.

Porque a veces la mejor forma de caminar por un sendero es acompañado de alguien que sepa cómo encarar las posibles cuestas y obstáculos que nos podamos encontrar. Y otras veces, conoceremos el camino por nosotros mismos sin tener que mirar hacia al lado en búsqueda de ayuda. Así que decide por ti mismo, pero piensa que si eliges un compañero de viaje, tendrás que verle la cara en tus días buenos y los no tan buenos también, que tendrás que soportar sus manías buenas y no tan buenas, y que habrás de comunicarte con él en las cosas buenas y las no tan buenas. Mi experiencia me dice que es mejor acompañado, sólo que quizás deba elegir mejor la próxima vez.

  • No te rindas.

«El fracaso es parte de la vida,si no fracasas no aprendes; y si no aprendes, no cambias.» Paulo Coelho.

Es fácil decirlo cuando lo has perdido todo, e incluso se ha llevado por delante una parte de ti. He de reconocer que hay que ser muy valientes,pero también te dirá una cosa, jamás se escribió algo grande de un cobarde. Así que tómate un tiempo en reflexionar el por qué del fracaso, cómo podías haberlo remediado y échate de nuevo a la carrera. Vuelve a dar el paso, porque aunque no eres más rico ni tengas el mejor trabajo del mundo, eres un poco más sabio, y tus próximas aventuras harán que estés más cerca de tu objetivo. Tener una alternativa puede ayudar a sentirte más seguro por si decides dar el salto de nuevo. Ánimo, la vida sólo se vive una vez y ya has ganado cinco minutos leyendo mis consejos. 🙂

Bueno, espero que os haya gustado mi historia, pero sobre todo que hayáis entendido el mensaje correctamente. El fracaso es bueno, sólo si sabes qué hacer con él.

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